Caty cumple 24 años

De la crisis se sale fortalecido

Los 24 de Caty me llevan a reflexionar sobre su generación que aquí en España algunos llaman perdida. Pero Caty desde los 18 apostó por su inteligencia desarrollada desde el estudio, la fe en sí misma y su impulso hormonal para desafiar a un mundo -para algunos pero no para los jóvenes de hoy -sin esperanza.

La pandemia de rótulos desvalorizantes con los que se viene etiquetando a la juventud española –chivos expiatorios de una crisis que les endilgamos los mayores –debe revertirse por una autodefinición positiva desde el espacio de protagonismo cívico que Podemos les ofrece.

Nosotros sus abuelos, sabemos y debemos transmitirles, basándonos en la experiencia que dan los años , que de toda crisis se sale fortalecido y que para sobrevivir en un mundo duro, confuso e inestable hacen falta valores apoyados en sueños, imaginación y esperanza . Que muchos jóvenes como ellos salieron de situaciones peores empujados por utopías basadas en la fe en sí mismos. Caty me enseña a no tener miedo, porque si se aprovechan las pocas oportunidades que hoy se les presentan se pueden  conquistar espacios nuevos de trabajo  con  creatividad , tesón y esfuerzo.

Pero no debo olvidar el gravísimo problema del paro en Andalucía que afecta especialmente a los chavales de entre 20 y 30 años y que necesitan un trabajo, en primer lugar para su subsistencia pero también para su autorealización personal. Porque sabemos que el trabajo satisface las necesidades materiales pero también las emocionales de seguridad, de reconocimiento de los demás, de autoestima para el desarrollo de los valores, que hoy parecen no tener vigencia en una sociedad víctima de la inmoralidad y la corrupción.

Como a Caty o a cualquier joven de nuestro Torremolinos, donde uno de cada dos es NiNi, no por decisión propia, si no los apoyamos y creemos en ellos, les será difícil afrontar el riesgo que se les exige para salir con dignidad en busca de su crecimiento personal.

Con Saint Exupery en “El Principito“ les ayudemos a encontrar lo “esencial“ en la vida para que no pierdan su tiempo en superfiacilidades que  conducen sólo a la inercia y paralización.

¡Feliz cumpleaños , Jóvenes de Torremolinos!

Graciela.